Sostenibilidad medioambiental

economía y medio ambiente

Claves para entender de bioeconomía

Enero 2019

La sostenibilidad del medio ambiente es uno de los aspectos que más importa a la Unión Europea. Procesos de obtención de materias primas, de producción de bienes y servicios o el consumo irracional de recursos tiene efectos adversos que generan graves perjuicios a nuestro planeta. 

Para tratar de frenar los peligros a los que se somete el medio ambiente, la UE defiende y adopta el concepto de la bioeconomía.

¿Qué es la bioeconomía?

La bioeconomía no es una rama de la economía, sino que es una ciencia independiente que estudia el uso eficiente de los recursos naturales para proporcionar bienes y servicios de forma sostenible en todos los sectores económicos. Uno de sus mayores defensores fue Nicholas Georgescu-Roegen. En su libro ‘La ley de la entropía y el proceso económico’, publicado en 1971, el economista rumano defendía la relación entre las leyes de la biología y la termodinámica con la economía.

Además, aseguraba que “la economía debe ser una rama de la biología”. El conjunto de la producción, desde las materias primas extraídas de los distintos ecosistemas hasta el producto final, debe ser responsable con el medio ambiente. La bioeconomía pretende así reducir el impacto de la actividad económica en la naturaleza y reaprovechar los recursos de una manera eficiente para evitar su desaparición.

Objetivos de la bioeconomía

Mantener la naturaleza tal y como es para que las generaciones futuras la disfruten es uno de los principales objetivos de la bioeconomía. Esto se consigue de forma colectiva. Si existe una cooperación entre las personas, el medio ambiente convergerá hacia un mismo objetivo, el de la sostenibilidad.

La bioeconomía consiste en saber utilizar los recursos que la naturaleza nos ofrece. Sin embargo, también consiste en saber utilizar los deshechos de las industrias. Un ejemplo de esta idea puede ser el sector maderero, que aprovecha el serrín de la madera para la fabricación de pellets, usados en algunas calderas. También encontramos ejemplo en los océanos: las algas marinas pueden convertirse en combustible y el plástico que contamina los mares puede recogerse y convertirse en prendas de vestir. 

Los planes de la Unión Europea

Bruselas incluye diversos ámbitos dentro de la bioeconomía: la agricultura, la silvicultura, la pesca, la alimentación y la bioenergía (también la gestión de residuos orgánicos). Según datos de la propia Unión Europea, la bioeconomía genera un total de 2.000 millones de euros al año y emplea a 18 millones de personas, el 8% del total de trabajadores de la Unión. En este sentido, se trata de un sector decisivo a la hora de impulsar el desarrollo del mundo rural. Por ello, ha elaborado un plan para fomentar la bioeconomía y la creación de trabajos “verdes”. ‘La innovación al servicio del crecimiento sostenible: una bioeconomía para Europa’ es el nombre de este proyecto que quiere que Europa produzca, consuma, recicle y transforme su manera de utilizar los recursos biológicos.

La bioeconomía recibirá una inyección de 100 millones de euros para reducir la inversión privada en este sector, informa La Vanguardia. Esta inversión por parte de la UE preservará y restaurará la manera en la que se entiende el uso que se hace de la naturaleza y del medio ambiente, mediante una plataforma de bioeconomía circular para aproximar las innovaciones al mercado. Fomentar el uso de energías renovables, desarrollar nuevos productos biodegradables o limpiar los bosques y océanos son los planes futuros de la Unión Europea para la bioeconomía. Para ello, se está elaborando un calendario estratégico para la implantación de sistemas alimentarios, agrícolas y silvícolas sostenibles y de base biológica.