Sostenibilidad medioambiental

informe enviromental investigation agency

EE.UU: sprint de las energías renovables, cae el carbón

Abril 2019

Crecen las energías eólica y fotovoltaica, mientras que se produce una desaceleración de los combustibles fósiles. Estas son las previsiones de la Environmental Investigation Agency.

Las energías renovables avanzan a pasos agigantados. Mientras tanto, se produce una desaceleración del carbón. Y esta tendencia se mantendrá en el futuro. Esto es lo que indican los datos de la agencia estadounidense Environmental Investigation Agency (EIA), que prevé que la energía solar y la eólica serán las fuentes de energía que crecerán más rápidamente en EE.UU. en los dos próximos años. Según el último documento publicado por la EIA en enero de 2019, al otro lado del Atlántico la producción de electricidad a partir de energía solar crecerá un 10% en 2019 y un 17% en 2020. Por su parte, la energía eólica crecerá un 12% y un 14% en los dos próximos años. Por el contrario, la producción a partir de carburantes fósiles caerá un 2% este año, presentando tan solo un crecimiento mínimo en 2020. 

Salvo la energía hidroeléctrica, la energía producida por todas las demás fuentes renovables en EE.UU. aumentará tres puntos porcentaules en los dos próximos años, del 10% del total en 2018 al 13% en 2020. Esta previsión es el resultado de la nueva capacidad de producción que la industria de las renovables espera poner en marcha. Solo para el sector eólico, se prevén 11 gigavatios en 2019, la mayor capacidad de producción eólica jamás conseguida en EE.UU., que por tanto superará también al sector hidroeléctrico, según la IEA. Y en 2020 se pondrán a disposición otros 8 gigavatios. El resultado es que, por sí sola, la energía producida por el viento representará el 9% del total de la energía comercializada en 2020.

En el tercer puesto por capacidad en EE.UU. se sitúa la energía solar, que en 2017 ya superó a las biomasas. En este sector, se prevé un aumento de la producción de 4 gigavatios en 2019 y de casi 6 gigavatios en 2020, para un aumento total del 32% respecto a 2018. Un gran avance, que supondrá que el sector de la energía solar represente el 2% del total de la energía producida de aquí a 2020. Y, además de la energía solar a gran escala, también hay que tener en cuenta los paneles fotovoltaicos instalados en edificios de viviendas y de empresas, que aumentarán unos 9 gigavatios en los dos próximos años, alcanzando un +44% según las previsiones de la EIA.

Pero, a pesar del crecimiento de las fuentes energéticas renovables, la EIA recuerda que los combustibles fósiles seguirán ofreciendo la mayor parte de la electricidad generada en EE.UU. El carbón y el gas natural juntos han garantizado una cobertura del 63% de la producción en 2018, porcentual que debería reducirse al 61% en 2020. Pero el carbón, ya superado por el gas natural gracias principalmente a los bajos costes, está sufriendo una rápida caída: la cuota del carbón dentro del total de la electricidad generada ha caído al 28% en 2018 desde el 45% de 2010. Y la previsión de la EIA es que, mientras que el gas aumentará su producción del 35% al 37% de aquí a 2020, el carbón seguirá cayendo hasta el 24% de aquí a 2020. Un proceso formado por pequeños pasos que, año tras año, está arrinconando los combustibles fósiles responsables de gran parte de la contaminación de nuestro planeta.