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Invertir en agua

El suministro urbano de agua, recuperación sostenible de la crisis del coronavirus

Septiembre 2020

El suministro de agua en las ciudades es fundamental por razones de higiene y salud. Sin embargo, también se presenta como una salida sostenible a la crisis del coronavirus.

El pasado mes de junio la Agencia EFE, en colaboración con la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA) y la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) convocó un coloquio con motivo de la presentación del estudio “El sector del ciclo urbano del agua como vector de recuperación sostenible tras la crisis del COVID-19”.
El informe recogía que, durante la crisis del coronavirus, el sector del agua logró ofrecer unos servicios excelentes adaptándose a las condiciones surgidas por el estado de alarma, además de prestar unas garantías de seguridad y continuidad. En esas charlas, según recoge Eldiario.es, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, apuntó que el agua se ha comportado “de manera excepcional” en España durante esta crisis, pero que a corto plazo “no podemos sólo reconstruir, sino sentar las bases para un futuro más sostenible y resiliente”.


El suministro de agua urbana como crecimiento sostenible

Según apunta la web Retema, el suministro de agua urbana se ha convertido “en un agente fundamental para garantizar la salud e higiene de los ciudadanos, y fomentar un crecimiento sostenible que favorezca la mejora del medioambiente, además de contribuir a la recuperación social y económica generando empleo de calidad y apoyando a los colectivos en situación de vulnerabilidad”. Esto cobra especial importancia en la situación sin precedentes creada por la crisis de la COVID-19.

Así, el sector urbano de agua podría ser una de las piezas clave para la estrategia europea de salida a esta crisis. Una estrategia que se basa en apoyar la economía circular, la digitalización, la transición ecológica, el Big Data y las nuevas tecnologías adaptadas, en lo que se ha venido a llamar, el Green-Deal o Pacto Verde europeo.

Como sostiene la misma web, la Comisión Europea ha formulado su presupuesto para el 2021-2027 en torno a este nuevo pacto, al que, si le añadimos el presupuesto europeo del fondo de reconstrucción europea, se convierte en una movilización de recursos que podría alcanzar los 1,85 billones de euros. En España, el Gobierno anunció en enero un plan de renovación de infraestructuras por 80.000 millones de euros que ahora, tras la crisis del coronavirus, ha ascendido hasta los 140.000 millones gracias a la ayuda de los fondos europeos.

Bajo estas características, el suministro de agua urbana presenta una serie de características para ser la punta de lanza de recuperación e impulsor del Green-Deal:

1. Tiene la capacidad para crear un trabajo estable, equitativo y de calidad.
2. Fomenta la sostenibilidad medioambiental. España es el segundo país con mayor reutilización de agua a nivel mundial y aquí tiene un rol fundamental en la economía circular. Además, es un sector sostenible dentro de la media en términos de emisiones y promueve un consumo responsable a través de la progresividad de sus tarifas y las campañas de concienciación.
3. Se trata de un sector que apoya a los colectivos más vulnerables gracias a sus bonificaciones y fondos de solidaridad destinados a los parados, los jubilados, las rentas bajas y las familias numerosas. 
4. Invierte en los municipios menos poblados, por lo que ayuda al desarrollo de su economía y a frenar la despoblación.
5. Tiene la capacidad de canalizar inversiones en el corto plazo con las que reactivar la economía. 


Inversiones necesarias

El sector del agua urbana necesita desde hace un tiempo inversiones sostenidas en sus infraestructuras. Y es que, actualmente, como apunta Retema, la media anual de inversión real no llega al 50% de lo necesario. Este sector necesitaría de una inversión anual de 2.500 millones de euros más, lo que le haría alcanzar los 4.900 millones con los que poder garantizar la sostenibilidad de los servicios, la calidad y afrontar los futuros retos.

De esta forma, se estima que el suministro de agua contribuiría a la creación de más de 43.000 empleos a tiempo completo y de calidad. Pero, para ello, es necesario aprovechar antes las oportunidades de inversión pública que puedan generarse y que haya colaboración público-pública y, especialmente, público-privada.