Sostenibilidad medioambiental

Hacer crecer lechugas en Groenlandia

Octubre 2018

En los últimos años, la preocupación por la escasez de agua, los altos costes energéticos y los problemas con las cosechas, tan vulnerables a los cambios climáticos han provocado que muchos países se encuentren buscando alternativas eficientes y soluciones integrales en el sector de la agricultura.

Groenlandia es uno de estos países. Con más de un 77% del territorio formado por hielo y condiciones climáticas adversas para cualquier cosecha, ha optado por instalar soluciones hidropónicas que mejoren la eficiencia de sus cultivos, actualmente llevados a cabo en invernaderos. Tras un largo proceso de búsqueda de instaladores de este tipo de regadío, una empresa gallega ha sido finalmente elegida para llevar la tecnología hidropónica hasta el territorio más frío del planeta.

H2hydroponics es una empresa española fundada en Galicia en 2014 dedicada a simplificar los cultivos hidropónicos a través de sistemas más sencillos, eficientes y sostenibles que permitan a sus clientes escalar su negocio gracias al uso eficiente del agua.

La técnica

Consiste en reemplazar la tierra por nutrientes. La tierra ya no es necesaria. El sistema está basado en un circuito de agua circular (reutilizable) que contiene los nutrientes necesarios para la planta, por lo que convertido en cifras, supone hasta un 70% - 90% de ahorro de agua y alrededor de un 40% de ahorro en nutrientes.
Además esta técnica aumenta considerablemente la productividad de los cultivos. “Por cada litro de agua en suelo se producen siete gramos de tomate; con hidroponía, 35 gramos”, afirma Rafael Pereira, socio fundador de H2hydroponics.

El método empleado por esta empresa española, H2hybrid, en proceso de patente, se caracteriza por la gran cantidad de oxigeno que llega a las plantas así como por un nivel de humedad suficiente pero no excesivo. Disponen de cámaras de aire que separan las plantas del agua con el fin de evitar que el tallo o cuello de las mismas enferme. 

Asimismo, disponen de un sistema de aislamiento de luz y temperatura que ayuda al ahorro energético y a que los materiales no sufran como consecuencia de una alta temperatura ambiental.
Como afirman en H2hydroponics, es posible utilizar menos agua y energía y multiplicar la efectividad. Por ello recalcan que lo importante no es cuanta solución contiene un tanque, sino cuanta pasa a través de las raíces y su calidad. Es esta cantidad de solución exacta a la velocidad exacta, la que provoca mejores resultados, produciendo cultivos más sanos, más rápidos y sostenibles.

El futuro

Las tendencias auguran un futuro incierto a la producción agrícola tal y como la conocemos hoy en día. Parece que el futuro de la agricultura gira hacia una producción más local, cuidadosa con el medio ambiente y con mejor protección respecto a las agresiones externas. El nuevo arte de cultivar las plantas sin tierra es sin duda una de las muchas tecnologías del futuro que contribuirán a alimentar el mundo en las próximas décadas.