Sostenibilidad medioambiental

Un bosque en el corazón de la ciudad

Octubre 2018

Shubhendu Sharma se inspiró en el método Miyawaki, para crear el proyecto Afforestt, que consiste en plantar bosques en zonas urbanas. 

España es la próxima en unirse a los planes de Sharma, que ya ha visitado el Matadero de Madrid con la intención de instalar su primer bosque urbano en el país.

¿Cómo empezó todo?

La idea surgió cuando Akira Miyawaki, un experto botánico japonés, visitó la fábrica de Toyota en la que trabajaba Shubhendu Sharma. Su objetivo era crear un bosque en una de las zonas de la factoría. Sharma se interesó por ello y decidió plantar unos árboles en el patio de su casa. Tiempo después, mejoró el método Miyawaki y en la actualidad ya ha plantado más de 400.000 árboles en distintos puntos del planeta gracias a su proyecto Afforestt.

Ventajas de los bosques urbanos

Las grandes ciudades están contaminadas y viven en un constante caos y bullicio. Cada vez son más los individuos que sufren enfermedades respiratorias o caen en la espiral de la depresión. La plantación de árboles en zonas urbanas permite que las ciudades respiren mejor y aporta una via de escape al estrés a sus habitantes.

Además, los fertilizantes y productos químicos para el tratamiento de estos bosques urbanos no entran en los planes de Sharma. La vegetación se mantiene sola, es decir, las propias hojas que caen de los árboles sirven como fertilizante. Tampoco es partidario de podar las ramas, ya que así las distintas especies se unen y crecen más rápido, manteniéndose frescas y con una menor necesidad de regado. Ello supone un mayor ahorro de dinero y de recursos naturales.

El cambio climático se beneficia de la creación de bosques urbanos aunque, como indica Sharma, primero hay que fijarse en el calentamiento a nivel local. “Creo que si no somos capaces de solucionar el calentamiento local nunca vamos a poder pensar en términos globales. En solo tres años podemos generar un gran impacto. Reducir los gases de efecto invernadero y el calentamiento de las ciudades”, explica a El Confidencial.

¿Dónde plantar un bosque urbano?

“Usando solo materiales locales en un espacio equivalente a seis plazas de parking y por el precio de un iPhone es posible crear un pequeño bosque salvaje de 300 árboles”, afirma Sharma al portal digital.

Lo ideal es utilizar especies locales. A menudo la estética prima ante la cuestión medioambiental. “En Australia se plantan árboles procedentes de India y en India originarios de China. Todo el mundo quiere lo que no tiene. Eligen las plantaciones con criterios ornamentales, perdiendo el rastro de la vegetación local”, manifiesta Shubhendu Sharma.

Madrid contará con un bosque urbano en Matadero, que se unirá a la amplia superficie verde ya existente en la capital y a los proyectos actualmente impulsados por el Ayuntamiento, como el del barrio de Las Tablas, que contará con un espacio sostenible de 36 hectáreas con más de 30.000 árboles y arbustos. Más allá de la capital, otras ciudades españolas, como Vitoria, cuentan con amplias zonas verdes. La ciudad vasca, que fue nombrada en 2012 capital verde europea, tiene 1.412 hectáreas de zonas verdes, razón por la que la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) la ha incluido en el informe Bosques y ciudades sostenibles