Mercados

Elecciones europeas de 2019: nodos para los mercados

Mayo 2019

Más de 500 millones de europeos acudirán a las urnas dentro de poco. Por una parte, los partidos soberanistas antieuropeístas; por otra, el mantenimiento del statu quo y las bases para reestimular la economía del Viejo Continente.

En unos días, más de medio millón de ciudadanos de los 27 Estados miembros de la Unión Europea acudirán a las urnas para elegir a los diputados al Parlamento Europeo. Ell escrutinio del voto se celebrará a la vez a partir de las 23:00 h del 26 de mayo. No obstante, sigue presente la incógnita del Brexit. Se trata de elecciones muy importantes para cada uno de los países, que también tendrán repercusiones en la economía mundial de 2019 y de los próximos años. 

La alarma del populismo para los mercados

Nos encontramos en una fase de gran liquidez que no hay más que aprovechar, pero los mercados esperan a ver distintas señales procedentes de Europa para saber cómo moverse. Las incertidumbres geopolíticas no están vinculadas solo al Brexit, sino también a la revuelta de los chalecos amarillos en Francia, a las negociaciones entre la UE y el Gobierno italiano de Conte y, evidentemente a las elecciones de mayo. El riesgo es empezar junio con un vuelco en el equilibrio de fuerzas entre los distintos polos políticos que marca la línea del Viejo Continente, y que los populistas-soberanistas lleguen al poder, con los consiguientes impulsos antieuropeístas. Si se produjese este panorama incierto, muchos inversores podrían modificar sus posiciones en relación con las estrategias a seguir en Europa.

El riesgo para los Estados y las entidades financieras

La fragilidad de la vía de integración europea está a la vista de todos y el auge de los partidos populistas-soberanistas lo demuestra. Pero el problema sí que sería grande si el orden político acentuase además la fragilidad del contexto económico. En el caso de los bonos del Estado, los países más afectados serían evidentemente los periféricos, como Italia, España, Grecia y Portugal. Al mismo tiempo, los inversores buscarían los títulos de deuda más sólidos y fiables, como los alemanes, suizos o de los países del norte de Europa. También los bancos se verían afectados por los aluviones de ventas, aunque el BCE ha hecho un gran esfuerzo por endurecer los requisitos de capitalización de las entidades de crédito del Viejo Continente. No obstante, el sector no se libraría de pasar por un periodo de dificultad.  

El escenario de confirmación del orden europeo

Según distintos analistas, si las urnas trajesen una confirmación del orden actual en los distintos países europeos —caso del Brexit aparte—, el panorama de las inversiones debería salir beneficiado. El mantenimiento del statu quo liberaría en parte la gran liquidez que sigue sin aprovecharse y podría conllevar mayores inversiones incluso a nivel sistémico. Dos ejemplos de entre todos: el sector de la innovación tecnológica y del Big Data, actualmente en manos de EE.UU. y, en parte, de China, podría tener en Europa el tercer gran actor a nivel mundial. Una buena noticia para todos, no solo para los europeos.