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Economía y finanzas

Los efectos de las elecciones de mitad de legislatura explicados en cinco puntos

Noviembre 2018

Cámara de los Representantes para los demócratas Senado para los republicanos. El escenario no asusta a los mercados aunque podría ejercer presión sobre algunos sectores. ¿Cuáles son las perspectivas sobre las acciones y obligaciones?

Las elecciones de mitad de legislatura han tenido el resultado más probable. Los demócratas han reconquistado la mayoría de la Cámara de los Representantes, pero tampoco ha sido la «marea azul» que habría vuelto a cambiar las reglas de juego también en el Senado. Así que no ha habido ninguna sorpresa. Y, por consiguiente, nadie se ha rasgado las vestiduras. Aquí explicamos que está pasando. 

El nuevo equilibrio político

Desde el punto de vista político, se han dado indicios contrastantes: por una parte, ha llegado una nueva hornada de diputados, muchos de ellos jóvenes y pertenecientes a minorías, que empuja hacia la izquierda el eje de un partido demócrata más heterogéneo. Por otra parte, Trump no se ha visto perjudicado: ha demostrado tener una sólida influencia sobre el partido (que no tenía en el momento de su elección) y no ha sufrido ninguna debacle, sobre todo si comparamos estos resultados con los que se registraron en las elecciones de mitad de legislatura de sus predecesores. Pero ¿qué cambia desde el punto de vista económico y financiero?

Reforma fiscal y acciones

Al no tener la mayoría en las dos ramas del Congreso, será prácticamente imposible para Trump aprobar reformas fiscales de gran alcance. Por tanto, no se prevén reducciones ulteriores de los impuestos. Pero tampoco hay perspectivas de marcha atrás. El mercado de valores, que probablemente habría experimentado una fuerte subida en el caso de una victoria plena de los republicanos, ha acogido favorablemente de todas formas el resultado electoral, entre otros motivos porque el estancamiento legislativo no se considera un inconveniente. De hecho, podría traducirse en un bienio de relativa estabilidad, fundado en varios pilares positivos: la reforma fiscal ya es una realidad, el desempleo está en sus mínimos y el crecimiento es sólido. 

Los sectores objeto de análisis

La nueva combinación política de demócratas y republicanos podría tener repercusiones más o menos favorables sobre sectores específicos. Podrían recibir un impulso los valores industriales, en vista del intenso plan de infraestructuras que los demócratas no deberían poner en tela de juicio. Revisten un carácter positivo las perspectivas de la tecnología (sector tradicionalmente próximo a los demócratas), aunque la atención sigue centrada en la cuestión de los aranceles. Podría penalizarse el sector de la Defensa, dado que es probable que los demócratas ejerzan presiones para lograr una reducción del gasto correspondiente. Será necesario supervisar el sector farmacéutico: tanto Trump como los demócratas se han expresado a favor de una reducción de los precios de los fármacos que penalizaría a los productores. Pero se descarta un desencuentro directo con el presidente. 

Aranceles

A falta de la posibilidad de aprobar reformas fiscales de amplio alcance, Trump podría recurrir más a menudo a la opción del decreto. Por tanto, uno de los efectos colaterales del nuevo marco podría ser un recrudecimiento de los aranceles, que reestimularían las tensiones internacionales, empezando por China. 

La Reserva Federal y el mercado de obligaciones

El nuevo marco político debería suavizar las tensiones entre la Casa Blanca y la Reserva Federal, que recientemente han vuelto a inflamarse. A principios de octubre, Trump había dicho que el banco central estadounidense «se había vuelto loco». La Reserva Federal aspira a un nuevo aumento de los tipos de interés que, según la presidencia, sería demasiado rápido. Trump teme que pueda penalizar el crecimiento, sin existir un riesgo real de inflación. Un mayor equilibrio es un punto a favor de la Reserva Federal y podría aportar nueva calma al clima en torno al mercado de obligaciones. A corto plazo, a la espera de definir el nuevo entorno, el dólar podría acusar una ligera caída, del mismo modo que el petróleo.