Educación financiera

Guía a las políticas monetarias en diez puntos

Junio 2019

Todo lo que hay que saber sobre los tipos, los intereses y las decisiones de los bancos centrales.

La política monetaria es el conjunto de decisiones tomadas por los bancos centrales para regular la oferta de moneda y, por tanto, la cantidad de esta que hay en circulación, así como el coste de la moneda en sí, es decir, su tipo de interés. 

 

¿Cómo? A continuación explicamos diez puntos para comprender cómo funciona.

1. Bancos centrales

Quienes gestionan la política monetaria son los bancos centrales de los países o de las áreas económicas que comparten una misma moneda. Los más importantes del mundo, capaces de influir en los mercados con sus decisiones, son la Reserva Federal de EE.UU., el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón.

2. Tipos de interés de referencia

El banco central puede controlar la oferta y el coste de la moneda de varias maneras, partiendo de los tipos de interés. La decisión más importante de los bancos centrales es la relativa a los tipos de interés de referencia, es decir, el tipo de base que el banco central adeuda a los bancos en la actividad de préstamo.

3. Tipos aplicados

Los tipos que aplican los bancos comerciales sobre los préstamos y los que ofrecen sobre los depósitos se derivan del tipo de referencia. Por tanto, en otras palabras, la decisión que se tome en cuanto a los tipos de interés influye en el gasto de los consumidores y en las inversiones de las empresas. Cuando el préstamo se ofrece a condiciones favorables, las empresas crean más deuda para invertir en contrataciones y expansión, los consumidores pueden realizar más compras con crédito a bajo coste y los ahorradores tienen más incentivos para invertir su dinero en acciones u otros activos.

4. Oferta de moneda

La oferta de moneda se ve influida por las denominadas «operaciones de mercado abierto», es decir, la compra y venta de bonos del Estado. Comprando bonos, el banco central aumenta la moneda presente en el sistema; vendiéndolos, la reduce.

5. Operaciones de mercado abierto

El banco central puede actuar mediante la compra de bonos del Estado a corto plazo, para ampliar la oferta de moneda, o mediante la venta para conseguir el efecto contrario. Las operaciones de mercado abierto se consideran herramientas convencionales de política monetaria. Una de las más importantes es la expansión cuantitativa o quantitative easing adoptada por el BCE, es decir, el programa de compra del BCE. Por otra parte, con el término tapering («atenuación») se hace referencia al proceso de ralentización del ritmo de compras mensual de bonos del Estado por parte de un banco central.

6. Inflación

Para los bancos centrales, el objetivo de la política monetaria, a través de la decisión sobre los tipos, es conservar la estabilidad de los precios, es decir, mantener la inflación a los niveles establecidos (el 2% en el caso del BCE) de manera que se mantenga el crecimiento económico.

7. Política restrictiva frente a política expansiva

Una política monetaria expansiva aumenta la oferta de moneda para reducir el desempleo y aumentar el endeudamiento del sector privado y el gasto de los consumidores, estimulando de esa forma el crecimiento económico. Esto es lo que hicieron muchos bancos centrales a raíz de la crisis financiera de 2008, cuando se produjo una reducción drástica de los tipos de interés. Por su parte, una política monetaria restrictiva ralentiza la tasa de crecimiento de la oferta de moneda o disminuye la oferta de moneda con el fin de controlar la inflación.

8. Política monetaria europea

En el caso del Eurosistema, el tipo de interés es decidido por el Consejo Directivo del Banco Central Europeo. El tipo de interés se divide en tres tipos principales: el tipo de refinanciación principal, el tipo de refinanciación marginal (overnight) y el tipo sobre los depósitos overnight en el banco central.

9. Deuda pública y privada

Los tipos de interés influyen en el coste del dinero y, por tanto, también en el coste de la deuda pública y privada. En función de los tipos de interés, varían, por ejemplo los rendimientos que se exigen a los bonos del Tesoro, o el coste de los plazos de las hipotecas de tipo variable.

10. Divisas

Manipulando los tipos de interés, los bancos centrales condicionan la inflación y las relaciones de cambio de las divisas en los mercados internacionales: por norma general, unos tipos de interés más elevados ofrecerán a quienes presten dinero rentabilidades más elevadas de las que se pueden obtener en otros países. Por consiguiente, los tipos de interés más elevados atraen capitales extranjeros y hacen que la divisa de referencia suba. Y viceversa.