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Movilidad sostenible

sostenibilidad y automoción en españa

El coche eléctrico ha llegado para quedarse

Diciembre 2018

Las energías renovables están cambiando el escenario de la automoción en España. Según el borrador de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética propuesta por el Gobierno actual se prevé que en 2040 ya no sea posible matricular vehículos que emitan CO2. La industria y el mercado ya están comenzando a apostar por el coche eléctrico. Pero ¿está España preparada para este cambio?

La industria de la automoción en España representa a día de hoy un 10% del PIB, según indica el periódico ABC, y genera empleo para más de dos millones de personas, entre puestos directos e indirectos (datos de la última memoria de la patronal del sector, Anfac). Los trabajadores directos del sector se reparten entre las 17 fábricas diseminadas por todo el territorio español. En España se producen un total de 43 modelos, 20 de ellos en exclusiva mundial. Al cierre del ejercicio 2017, la cifra de automóviles y vehículos comerciales e industriales fabricados fue de 2,8 millones, posicionándose como el segundo productor de Europa y el octavo a nivel mundial. En resumen, España aporta el 2,91% de los vehículos que se producen en el mundo, apunta Anfac.

España produce, pero su parque automovilístico no deja de envejecer. Según las estimaciones de Anfac si durante 2017 la media de edad de un vehículo se situaba en torno a los 12 años, la propia patronal prevé que en 2026 circulen por España más de cuatro millones de vehículos con una edad superior a los 20 años.

Para renovar el parque móvil y tratar de reducir en la medida de lo posible las emisiones contaminantes, en cumplimiento con el Acuerdo de París y el Protocolo de Kioto, el Gobierno español presentó en julio de 2018 la Ley del Cambio Climático y Transición Energética.Esta norma dispone que en 2040 ya no se comercialicen vehículos que emitan CO2, prohibiendo su circulación por el territorio nacional a partir de 2050. En definitiva, todos los vehículos deberán ser no contaminantes y, por lo tanto, eminentemente eléctricos. 

Según datos de 2017, los vehículos eléctricos no fueron los preferidos por parte del consumidor español. Sin embargo, esta tendencia está cambiando rápidamente. Así, según Anfac, en 2018 las ventas de vehículos eléctricos e híbridos marcó un aumento de 39.8% respecto al año anterior, con 89.994 entregas. De éstas, 13.882 eran vehículos 100% eléctricos, en aumento de 61% respecto a 2017.


Promover el vehículo sostenible

Las fábricas españolas recibirán en los próximos 18 meses un total de 15 adjudicaciones de modelos, de los cuales, la mitad, son vehículos no contaminantes, según Anfac. Las firmas automovilísticas muestran, así, una gran confianza en el sector de la automoción española, puntera en I+D. “De hecho, en octubre de este año, el Financial Times recogía el uso de realidad virtual, inteligencia artificial o exoesqueletos en la fábrica de Seat de Martorell, Barcelona. “Esta factoría pone de manifiesto la tendencia que están adoptando en España muchos sectores de sumarse a la llamada Cuarta Revolución Industrial de la Digitalización, Inteligencia Artificial, Big Data y robótica para aumentar la eficiencia. Este hecho es palpable en la industria de la automoción española -la segunda de Europa en dimensiones- (...)”, sostiene la publicación. Por tanto, las perspectivas son más que halagüeñas para el sector en España.

 
Esta factoría pone de manifiesto la tendencia que están adoptando en España muchos sectores de sumarse a la llamada Cuarta Revolución Industrial de la Digitalización, Inteligencia Artificial, Big Data y robótica para aumentar la eficiencia. 
Por otra parte, el Gobierno español quiere fomentar la renovación del parque automovilístico, apostando  por vehículos eléctricos e híbridos, con el plan VEA (Vehículos de Energías Alternativas). Cuenta con una partida de 66 millones de euros, de los cuales 50 serán gestionados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. 

La expansión del vehículo eléctrico implica además otros retos, como los puntos de recarga. En España hay en la actualidad 3.795 puntos, según Abc. La cifra duplica la cantidad de puntos que había a finales de 2017. Aun así, estos datos están muy lejos de los de otros países como Alemania, con más de 27.000 puntos de carga, o Francia, con 16.000.

Se está trabajando en mejorar este aspecto, uno de los ejemplos más ilustrativos lo encontramos en las Islas Baleares. Aunque todavía están algo lejos de los casos de Alemania o Noruega, solo en las islas hay 399 puntos de carga de vehículos eléctricos

La isla de El Hierro, en Canarias, ha planteado un programa de ayudas para empresas y particulares con el objetivo de hacer la isla 100% sostenible. Las ayudas para particulares están valoradas en 7.000 euros para la adquisición de vehículos eléctricos, mientras que para los profesionales que estén interesados en un vehículo industrial eléctrico, puede llegar a los 10.000. Por otra parte, se ofrece hasta 1.200 euros de subvención para las infraestructuras de carga en empresas, y hasta 700 euros en el caso de plazas de aparcamiento en viviendas, ya sean particulares o comunitarias. 

Otro ejemplo lo aporta la empresa privada. Endesa, bajo la marca Endesa X, ha presentado una iniciativa con la que pretende dar respuesta al problema de la escasez de puntos de recarga . Instalará más de 8.500 puntos de recarga públicos entre 2019 y 2023, además de otros 10.000 puntos privados. 

A su vez, Iberdrola también se une a la apuesta por los vehículos eléctricos gracias a la firma de un acuerdo con Ikea. La compañía energética instalará en 2019 más de 50 estaciones de carga de vehículos en tiendas, centros logísticos y edificios corporativos de la multinacional sueca. Además de estos, Iberdrola prevé la instalación de otros 25.000 puntos de recarga en España durante los próximos cuatro años. 

Horizonte 2040


Con este escenario, España encara 2040 con algunos deberes pendientes. En primer lugar, la UE estima que nuestro país necesitaría unos 220.000 puntos para dar respuesta a la demanda prevista para 2030, a diez años de la prohibición de matricular vehículos que emitan C02. Un estudio de Cambridge Econometrics ha valorado la inversión necesaria para instalar esos puntos de recarga en 3.946 millones de euros.

Por otra parte, también hay buenas perspectivas. El IV Foro por la Movilidad de Nissan ha realizado las siguientes estimaciones: para 2030, se prevé que el PIB crezca en torno a los 3.200 millones de euros, con un parque móvil dominado al 50% por vehículos eléctricos. Por entonces se habrán creado 23.000 empleos relacionados con este sector, las emisiones de CO2 se habrán reducido en un 32% y los usuarios se ahorrarán anualmente unos 2.000 euros en combustible y mantenimiento de sus vehículos.

En resumen, se han empezado a dar los primeros pasos para que el coche no contaminante es ya una realidad en España.