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PERSPECTIVAS 2019

Noviembre 2018

2019: primeras grietas

Pese a que los astros se mantuvieron alineados para los activos de riesgo durante la mayor parte de la pasada década parecen claramente menos brillantes para el año próximo. El fin de los estímulos monetarios en gran parte del mundo la desaparición de los efectos del impulso fiscal de EE.UU. las guerras comerciales y la incertidumbre sobre Italia y el Brexit son factores que previsiblemente contribuirán a ello.

Pictet Asset Management


Un resumen de 2018 
Este año ha sido muy complicado para los inversores. La rentabilidad de los bonos ha sido negativa prácticamente en todo el mundo y, salvo en EE. UU. y en algún sector concreto, los valores se encuentran en una situación de incertidumbre. Ha sido un año marcado por el riesgo geopolítico, la preocupación por China y una Fed  más estricta. En definitiva, un año con unas condiciones muy difíciles para los inversores que creemos se mantendrán a lo largo de 2019. 


Pronóstico para 2019 
El próximo año no será muy distinto a este. La principal diferencia será que la distribución geográfica o el comportamiento de los diferentes mercados   va a ser muy distinto al actual, aunque en general esperamos que los valores se mantengan estables o bajen ligeramente. También esperamos que el rendimiento de los bonos se mantenga básicamente a niveles actuales y que se produzcan grandes cambios en las divisas. Por lo general, seguirá tratándose de un entorno muy complicado y he de decir que el principal cambio que veremos será un peor comportamiento de EE. UU. Japón y, sobre todo Reino Unido y Suiza, tendrán resultados muy superiores. Los mercados emergentes alcanzarán más o menos la estabilidad. Sin embargo, el mercado estadounidense será el que experimente mayor presión.

 
Principales riesgos de cara al próximo año 
Creo que el principal riesgo de cara al próximo año será un posible incremento de la inflación. Muchos inversores tienen en cuenta que la inflación va a aumentar, pero creo que son pocos los que esperan que se convierta en un problema. El segundo riesgo potencial son, evidentemente, las guerras comerciales. No sabemos qué va a ocurrir. Si la tensión económica entre EE. UU. y China aumenta, las consecuencias pueden ser muy graves: esta tensión puede provocar una recesión a nivel global. En definitiva, una guerra comercial implica un menor crecimiento y un aumento en la inflación y, obviamente, eso no puede ser bueno. El tercer riesgo es probable que sea Europa. Estamos viendo la situación en Italia, el Brexit... Cada vez que nos planteamos invertir en Europa, ocurre algo que nos hace pensar que quizá Europa no sea el mejor lugar para invertir. Es probable que la situación en Italia se descontrole y que incluso se produzca una crisis de endeudamiento, pero no creo que el riesgo sea demasiado alto, aunque sí tiene el potencial de ser algo significativo. Por último, la Fed debería actuar de forma prudente, pero no podemos confiar en que lo haga. Es posible que quiera demostrar que es una institución independiente de Trump y de su gobierno y que, por ello, endurezcan sus condiciones. Y ya sabemos que una política monetaria restrictiva aplicada en exceso suele causar problemas a los distintos mercados y economías. 


Oportunidades de inversión 
Las oportunidades de inversión de cara al próximo año se encontrarán en los mercados más defensivos, como Reino Unido y Suiza, y he de decir que en los mercados de valores esperamos que surjan también oportunidades reales en los mercados emergentes. Me gustaría mencionar a China en concreto. Todo el mundo está preocupado por China: los niveles de deuda son muy elevados, el crecimiento es mucho más débil, las guerras comerciales... En general vemos que en este último año los mercados de valores chinos han experimentado una caída importante. Es probable que este sea el momento de comprar, y el mercado chino siempre ha tenido un ciclo muy distinto impulsado por la política. China probablemente sea la única economía con una política fiscal y monetaria más relajada durante el próximo año. Por lo que respecta a los bonos, no hay muchas oportunidades. Considero que los bonos protegidos frente a la inflación en EE. UU. pueden ser una opción, pero también los mercados emergentes. Quizá Rusia, donde los tipos de interés reales están muy altos, podría ser una oportunidad. Y también el oro. En un entorno en el que la inflación está aumentando debido al riesgo político y en el que el dólar alcanza su máximo, creo que el oro puede tener buenos resultados.