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Asignación estratégica y táctica de activos

Desmitificación del “market timing”

de septiembre 2018

Intentar programar las inversiones para aprovechar los altibajos del mercado es terriblemente complicado. Es un método que es preferible evitar si no se dispone de las herramientas adecuadas. 

En teoría, es una estrategia atractiva. Anticipándose al siguiente movimiento del mercado financiero, ya sea vendiendo antes de una caída acusada o comprando justo antes de un fuerte rally, los inversores tienen la posibilidad de obtener importantes beneficios.

Es una lástima que un enfoque tan táctico –conocido como market timing– no funcione tan bien en la práctica para la mayoría de los inversores. Una cosa es gestionar activamente una cartera de manera estratégica y otra muy distinta asumir riesgos basándose en la propia intuición sobre cuál será el rumbo del mercado en el futuro inmediato.

En su forma más extrema, el market timing presenta similitudes con el blackjack –la habilidad reside en saber exactamente cuándo pedir cartas o cuándo plantarse para derrotar a la banca. Si no se es un jugador excepcionalmente hábil, la probabilidad de superar al crupier a medida que avanza el juego es, por decir algo, insignificante.

De hecho, los estudios han demostrado que intentar calcular el momento adecuado para entrar en el mercado puede resultar perjudicial a la larga para su salud financiera.

Las caídas graves de mercado son muy poco frecuentes

Número de veces en los últimos 15 años en que la renta variable global ha sufrido una caída mensual de...

Volatilidad, número de meses
Fuente: Pictet Asset Management. Datos extraídos de las rentabilidades del índice MSCI World del período comprendido entre el 31/12/2002 y el 31/12/2017. Cifras expresadas en USD. 

De hecho, el análisis demuestra que uno de los mayores riesgos del market timing es el coste de no invertir, incluso durante períodos cortos.

Por ejemplo, como ha demostrado un reciente estudio estadounidense1, si los inversores hubieran colocado 100.000 USD en un fondo de renta variable americana durante el período de 1996 a 2016 y dejado en paz su cartera, su inversión habría crecido hasta los 440.000 USD. Si, en cambio, hubieran optado por intentar sincronizarse con el mercado y, supongamos, hubieran dejado pasar sin invertir tan solo 10 de las mejores sesiones de cotización del mercado bursátil estadounidense durante ese período, su inversión habría crecido solamente hasta los 219.000 USD.

Es una merma considerable.

Todo esto no quiere decir que el market timing carezca de mérito. Puede funcionar bien para los inversores diestros y experimentados –aquellos que han invertido en varios ciclos de mercado y son capaces de cotejar y analizar enormes cantidades de datos e identificar tendencias en los movimientos del mercado antes de que cobren importancia.

No obstante, de manera más general, resulta conveniente aferrarse a lo que la historia nos demuestra: que para tener una mayor probabilidad de acierto en las inversiones es mejor construir y mantener una cartera diversificada.

Como el legendario inversor Peter Lynch comentó una vez: “Los inversores han perdido mucho más dinero intentando prever las correcciones o preparándose para ellas que sufriéndolas realmente”.