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Innovación en la madera

Mayo 2019

Madera: material sostenible inversión sostenible

La madera un material ya de por sí versátil y renovable se está convirtiendo con gran rapidez en el más sostenible gracias a las nuevas tecnologías. Los inversores deberían tomar nota.

Árboles que matan a sus atacantes.

Suena a ciencia ficción, pero en realidad es un hecho científico.

Los investigadores que indagaron sobre la misteriosa muerte de cientos de kudúes en Sudáfrica en los años 90 hicieron un descubrimiento asombroso: los antílopes fueron envenenados por las acacias que forman parte de su dieta habitual.

Resultó que, para protegerse de los voraces animales, las acacias saturaban sus hojas con cantidades letales de taninos venenosos y emitían gas etileno al aire para advertir a los árboles cercanos del peligro inminente.

Las experiencias de los antílopes encierran lecciones importantes para la humanidad. Si seguimos gestionando incorrectamente y maltratando los bosques del mundo, podríamos correr la misma suerte que los kudúes.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la industrialización agropecuaria y la urbanización han reducido la superficie forestal mundial en 129 millones de hectáreas en los últimos 25 años, un área equivalente al tamaño de Sudáfrica.

A consecuencia de ello, la cantidad de carbono almacenada en los bosques del mundo ha disminuido en aproximadamente 11 gigatoneladas, equivalente a aproximadamente un tercio de la cantidad generada por las actividades humanas, lo que ha provocado un notable aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, responsable del calentamiento del planeta.

En mayo de 2019, la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzó el umbral de 415 partes por millón, la más alta de la historia de la humanidad.

Por consiguiente, teniendo en cuenta la lucha mundial para limitar el calentamiento global a 1,5 °C en relación con los niveles preindustriales y para reducir las emisiones de CO2 en un 45% antes de 2030, nuestra incapacidad para lograr un uso inteligente de la madera resulta cada vez más absurda.

Los árboles pueden ser nuestros mayores aliados en la detención del calentamiento global y la degradación medioambiental.

La madera no solo es un medio económicamente eficiente de reducir las emisiones de carbono, sino que también puede recuperar la biodiversidad y mejorar la calidad del suelo.

Con la tecnología adecuada, las propiedades de almacenamiento de carbono de la madera se pueden aprovechar en una amplia gama de actividades cotidianas –como, entre otras, la construcción, la fabricación textil o el envasado y preparación de alimentos.

Además, la demanda de esta tecnología aumentará sin duda alguna, sobre todo porque la evolución de los gustos de los consumidores y las mayores exigencias de la normativa están obligando a los fabricantes a reducir el uso de plásticos y a sustituirlos por alternativas sostenibles.

Esto, a su vez, debería estimular la demanda de productos madereros sostenibles, creando oportunidades atractivas en las inversiones relacionadas con la madera.

Atrapando el aire contaminado
Coste normalizado de la captura de carbono, en USD, por tonelada de CO2 capturada
Coste normalizado de la captura de carbono

Fuente: Universidad de Southampton; Nature; Richards, Kenneth y Stokes, Carrie. (2004). “A Review of Forest Carbon Sequestration Cost Studies: A Dozen Years of Research”. Climatic Change. 63. 1-48. 10.1023/B:CLIM.0000018503.10080.89, Ni et al. Carbon Balance Manage (2016) 11:3 DOI 10.1186/s13021-016-0044-y)

400 millones de años de experiencia

En los últimos años, las propiedades de captura de carbono de los árboles se han visto eclipsadas por soluciones más novedosas y complejas tecnológicamente, como la tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CAC) a gran escala. La CAC implica la construcción de grandes infraestructuras de ingeniería para atrapar el dióxido de carbono residual de las centrales industriales y almacenarlo en depósitos subterráneos.

Sin embargo, este método supone un elevado coste de establecimiento y puede perder hasta un 75% de carbono debido a las fugas.

Los árboles, en cambio, son más baratos de plantar y tienen 400 millones de años de experiencia en la captura de carbono. Es más: no experimentan fugas de carbono, a menos que se quemen.

Las investigaciones demuestran que un sauce joven que acumula una biomasa seca de 75 kg en sus primeros cinco años de crecimiento captura 140 kg de CO2, cantidad que compensaría las emisiones de un automóvil durante 1000 km1.

Según diversos estudios de expertos, la reforestación es uno de los métodos de captura de carbono más baratos, así como el enterramiento de madera –consistente en talar árboles vivos o muertos y sepultarlos bajo tierra. Cuando se utiliza en la construcción, la madera favorece el ahorro energético durante la vida útil de los edificios, ya que su aislamiento térmico es 15 veces mejor que el del hormigón y 400 veces mejor que el del acero.

Cada metro cúbico de madera utilizado como sustituto del acero o del aluminio reduce las emisiones de carbono a la atmósfera en 0,9 toneladas por término medio2.

Incluso teniendo en cuenta los costes de transformación y transporte de la madera, su huella de carbono es negativa durante todo su ciclo de vida. Un estudio realizado en Alemania reveló que la energía procedente de combustibles fósiles necesaria para transformar y transportar la madera tan solo representa un 15% de la cantidad total de energía que contiene3.

Potencial de inversión de la madera

Ya de por sí un producto versátil y renovable, las nuevas tecnologías están haciendo que la madera sea aún más resistente, más duradera y tan ignífuga como el acero, lo que refuerza sus virtudes como alternativa sostenible a una amplia variedad de materiales. 

Esto tiene importantes implicaciones para los inversores. La tecnología ha convertido la madera en una industria dinámica y de rápido crecimiento que abarca no solo el cartón, el papel y la pulpa, sino también la ropa, los envases, la higiene personal y los bienes inmuebles.

Raíces fuertes

Las nuevas tecnologías aportan aún más versatilidad a la madera

Absorción y almacenamiento de carbono

Fuente: Confederación Europea de Industrias de la Madera

El crecimiento de algunas industrias relacionadas con la madera es digno de mención.  

Uno de los productos derivados de la madera de más rápido crecimiento es la madera contralaminada (CLT) –un panel de construcción hecho de madera aserrada, encolada y laminada.

Se prevé que el mercado mundial de CLT crezca desde los 670 millones de USD actuales hasta los 2,3 billones de USD en 2025, un incremento anual del 15% aproximadamente4.

Pero el renacimiento de la madera no se limita a los edificios.

Algunas empresas fabrican fibras textiles innovadoras a partir de la pulpa de madera refinada o disuelta para producir viscosa, tencel y otras sustancias que pueden utilizarse en todo tipo de prendas, desde ropa deportiva hasta ropa ignífuga.

El aumento de la demanda de las economías emergentes se traduce en una expansión sostenida del mercado de fibras de madera, que se espera que crezca entre un 5% y un 6% anual entre 2017 y 2022.

Además, cada día surgen nuevos usos para la madera.

Pongamos el xilitol como ejemplo. El uso de este edulcorante artificial, cada vez más generalizado y fabricado a partir de fibra de madera refinada, crecerá hasta alcanzar los 1.000 millones de USD por mercado en 2023, frente a los 115 millones de USD de hace cinco años.

Teniendo todo esto en cuenta, la madera ofrece un conjunto atractivo y heterogéneo de oportunidades de inversión. Es solo cuestión de tiempo que la madera se convierta en un material omnipresente en la ropa, en los ingredientes del tentempié de media tarde, en el envase de leche o en los edificios en los que vivimos y trabajamos —tanto es el partido que se puede sacar a la madera, un material verdaderamente sostenible.