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Digital

Oportunidades de inversión a largo plazo en tecnología digital

Junio 2019

Tecnología: está aquí para quedarse

La tecnología no sólo incluye volátiles startups o gadgets innovadores. Además es un sector cuyas perspectivas lo convierten en una inversión atractiva a largo plazo.    

Las OPV de Lyft y Uber han acaparado los titulares del sector tecnológico, con inversores adquiriendo por primera vez acciones de estas empresas de uso compartido de automóviles tan solo para deshacerse de ellas semanas o incluso días después. Que el sentimiento cambie de rumbo tan rápido es sin duda algo inquietante. Pero no es indicativo para el sector tecnológico en su conjunto. De hecho, los títulos tecnológicos han subido más del 15% desde principios de año1, la mejor rentabilidad de todos los sectores.

Fig. 1 Fortaleciéndose
Estadísticas del sector del software en EE.UU.

Fuente: Pictet Asset Management, Bloomberg

En parte esto se debe a que el sector se beneficia de las tendencias estructurales a largo plazo: el papel de la tecnología en nuestras vidas aumenta cada día. Para los inversores dispuestos a adoptar un criterio a más largo plazo –y a hacer caso omiso del ruido del mercado– las rentabilidades potenciales son atractivas. 

En comparación con el boom de las puntocom de finales de los años 90, las empresas del sector tecnológico se encuentran hoy en día en una situación diferente en lo que se refiere a sus fundamentales. 

Para empezar, las empresas tecnológicas son rentables y tienen margen de maniobra si llegan tiempos difíciles. Hoy en día, la empresa tecnológica media de EE.UU. cuenta con un flujo de efectivo disponible de 349 millones de USD, frente a los 46 millones de USD de hace dos décadas2. Además, actualmente el sector aporta casi una quinta parte de los ingresos del S&P 500, frente al 10,3% de 1998.

En segundo lugar, aunque las valoraciones son, sin duda, menos atractivas por término medio que hace uno o dos años, siguen estando muy lejos de los niveles extremadamente tensos observados en el período previo a la burbuja de las puntocom. 

Según nuestros cálculos, los precios en todos los indicadores principales de las empresas de software estadounidenses, por ejemplo, son más atractivos ahora que en 1999. Actualmente, el ratio entre el precio de estos títulos y el flujo de efectivo disponible es inferior en más de un 50% al de aquel entonces, mientras que el rendimiento por dividendo es tres veces superior (véase la fig. 1).

Lo que también distingue a la tecnología de hoy en día de la de los años 90 es que su influencia se extiende por prácticamente todos los sectores industriales, atrayendo a empresas y consumidores por igual.

Tomemos como ejemplo la inteligencia artificial. Google trabaja con la IA a través de los sistemas de aprendizaje automático DeepMind y RankBrain, con objeto de mejorar su motor de búsqueda. Amazon utiliza la IA para conocer nuestras preferencias de compra y predecir las adquisiciones más probables, así como para Alexa. El asistente personal de Microsoft, Cortana, puede ayudar a predecir resultados comerciales, como la demanda de un producto, basándose en el machine learning. La inversión de Facebook en IA incluye el procesamiento del lenguaje natural, el análisis en tiempo real de fuentes de noticias y un software de verificación facial capaz de identificar a las personas incluidas en imágenes con una precisión superior al 97%.

Para 2030, se espera que la IA habrá incrementado el PIB mundial en un 14%, –es decir, en cerca de 15,7 billones de USD3.

Fig. 2 Beneficios económicos

Contribución prevista de la IA al crecimiento económico mundial en 2030

economic benefits of AI

* Asia desarrollada incluye Japón, Corea del Sur, Taiwán y Singapur. Resto del mundo incluye África, Oceanía y el resto de Asia.
Fuente: PWC, “Global artificial intelligence study: sizing the prize”, 2017

Para que esto sea posible, el mundo necesita más almacenamiento de datos, más seguridad digital y más velocidad en las redes. El cloud computing está evolucionando para hacer frente a los retos de la recopilación exponencial de datos siguiendo un régimen de pago por uso. Los ingresos del sector en el período 2017-2022 se quintuplicarán hasta alcanzar los 331.000 millones de USD, según la consultora de investigación Gartner. Creemos que esto es solo el principio: hay potencial para que el gasto en tecnología basada en la nube se multiplique por diez con respecto a los niveles actuales. 

En lo que respecta a las redes, el 5G puede contribuir a multiplicar por 10 la velocidad de las redes inalámbricas, además de reducir los retardos (latencia). Fundamentalmente, esta tecnología está diseñada teniendo presente la IA, lo que significa que es capaz de recopilar cantidades exponenciales de datos. EE.UU. está tomando la delantera, con la previsión de que la empresa de equipos de telecomunicaciones Verizon tenga conectadas 30 ciudades para finales de año. También se está introduciendo gradualmente en Japón, Corea y China, y se prevé que el uso del 5G sea generalizado en todo el mundo en el año 2025, según Bank of America Merrill Lynch. 

El aumento de la seguridad digital, por su parte, puede provenir del blockchain. Es posible que la burbuja de la criptomoneda haya estallado, pero para el blockchain esto ha sido una buena noticia, ya que ha hecho avanzar la tecnología hacia aplicaciones del mundo real. Su capacidad para fragmentar datos y mantenerlos confidenciales tiene aplicaciones en todos los ámbitos, desde la banca y el comercio en línea hasta los recursos humanos y la logística. Para 2030, el blockchain generará 3,1 billones de USD de valor de negocio4.

Como es lógico, cada industria y cada inversión conllevan sus propios riesgos, y la tecnología no es una excepción. Las dos principales amenazas provienen de la reglamentación –por las enérgicas medidas adoptadas por los gobiernos de EE.UU. y Europa en materia de ciberseguridad– y de la guerra comercial global. Es importante ser conscientes de estos riesgos, aunque también pueden crear anomalías en los precios y, por consiguiente, oportunidades de inversión atractivas, sobre todo porque, previsiblemente, algunos valores tecnológicos se verán más afectados que otros.

En general, el sector tecnológico es mucho más heterogéneo y rentable ahora que hace dos décadas. La oportunidad a largo plazo sigue siendo tan atractiva como siempre, mientras que la capacidad del conjunto del sector para resistir posibles episodios de volatilidad es mucho mayor que durante la burbuja de las puntocom.