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Sostenibilidad medioambiental

El potencial de las nuevas fuentes de energía renovable en España

Enero 2020

La producción de energía renovable en España no se limita a hidroeléctrica, eólica y fotovoltaica. Te contamos acerca de otras fuentes renovables de energía.

La energía hidroeléctrica tradicional, es decir, la que producen las presas hidroeléctricas, es sin duda la más desarrollada entre las renovables, tanto en España como en el mundo. Esta fuente de energía se viene utilizando desde hace ya muchos años, por lo que cuenta con una consolidada tecnología e infraestructura. Además, los datos demuestran que sigue en crecimiento. En efecto, si en 2016 el 9,5% del total de la energía interna primaria en España provino de esta fuente, en 2018 alcanzó el 13,1% se aprecia un fuerte incremento de casi cuatro puntos porcentuales en tan solo dos años, según datos de Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, existen prometedores desarrollos en lo que a energía producida por la fuerza del agua se refiere.

Una de las fuentes con más potencial de desarrollo en España, debido a la extensión del litoral, es la que proviene de la fuerza de los mares. Hay dos tipos principales, con algunas actuaciones consolidadas: la undimotriz, que es la producida por las olas; y la maremotriz, que en este caso aprovecha la fuerza de las mareas. 

Otras alternativas como la de Conversión de Energía Térmica Oceánica (OTEC) o la producción de energía de gradiente salino están en fase de I+D.

Un ejemplo de estos proyectos es el del Gobierno Vasco, que cuenta con la planta de olas de Mutriku, con una potencia instalada de 296 kW y el BiMEP (Biscay Marine Energy Platform), un centro experimental de ensayos de convertidores de olas en energía y prueba de plataformas flotantes, que lleva funcionando desde el 2015.
La sostenibilidad proveniente del calor de la tierra

La energía geotérmica busca los objetivos de sostenibilidad mediante el desarrollo de proyectos que aprovechan el calor de la tierra para la producción de energía.

Actualmente su desarrollo en España es todavía minoritario y su uso principal se centra en el aprovechamiento geotérmico a muy baja temperatura para, mediante bombas de calor, climatizar edificios. La potencia instalada en el territorio del País Vasco es de un total de 17 MW de geotérmica, siendo mayoritario su aprovechamiento en el sector residencial con un 63%.

Existen instalaciones de diferente capacidad en casi todo el territorio nacional que presentan buenas condiciones para su aprovechamiento. Un ejemplo puede ser el Metro de Madrid: desde 2010 los andenes de la estación de Pacífico cuentan con un sistema de climatización geotérmico. Hay estudios que sostienen que el 50% de la energía que consume el metro se podría obtener de recursos geotérmicos.

Aprovechamiento de la energía aerotérmica

En este caso se aprovecha la energía latente en el aire (aire frío o aire caliente) para producir, por medio de dispositivos basados en el sistema de bomba de calor, agua caliente y aire frío o caliente para la climatización.

El desarrollo principal viene de la mano de los grandes fabricantes del sector, que incorporan nuevas tecnologías encaminadas a un mejor aprovechamiento de dichas cualidades ambientales. De esta forma consiguen una significativa reducción del consumo de energía eléctrica.

La energía hidrotermal


Este tipo de energía aprovecha el agua caliente que proviene de las fuentes termales o fumarolas y se asocia muy íntimamente al aprovechamiento geotérmico.

Se trata de un caso muy similar al anterior, que no llega a considerarse fuente de energía renovable, al tratarse de un aprovechamiento ambiental que necesita del apoyo de otras fuentes renovables de producción de energía eléctrica. Es decir, el agua que encontramos ya caliente en la naturaleza podemos utilizarla, por ejemplo, para calentar una pero para almacenarla y transportarla hace falta energía eléctrica.

Así son las otras opciones: desde las geotérmicas a las hidroeléctricas, pasando por las alternativas marítimas, aerotérmicas e hidrotermales.