E health

inteligencia artificial aplicada al sector de la sanidad, Una auténtica revolución

La salud digital o «eHealth»: el vínculo entre la inteligencia artificial y la sanidad es cada vez más estrecho

Enero 2018

De aquí a 2025, el mercado sanitario vinculado a la inteligencia artificial tendrá un valor de unos 19.300 millones de dólares. La innovación permitirá mejores tratamientos, reducciones de los costes y una mayor eficiencia organizativa.

En 2021, el mercado de la inteligencia artificial aplicada al sector de la sanidad debería tener un valor de unos 6.600 millones de dólares según un estudio de Frost & Sullivan, sociedad de consultoría californiana que se dedica a los análisis de mercado y a la promoción del crecimiento estratégico. Podría incluso alcanzar los 19.300 millones de dólares de aquí a 2025, según una previsión de Tractica, compañía especializada en todas las áreas de negocio que prevén una interacción humana con la tecnología, desde los llamados wearable devices o «dispositivos ponibles» hasta la inteligencia artificial. Con independencia de la tasa de crecimiento del sector sanitario combinado con el sector servicios y el software y hardware soportados por las inteligencias artificiales, todos los principales profesionales del sector están de acuerdo en que nos encontramos ante una auténtica revolución.

Todo es cuestión de datos

En los últimos años, la sanidad ha pasado de los sistemas de registro y almacenamiento de datos en papel a los sistemas electrónicos. Al mismo tiempo, los dispositivos de supervisión y de cribado de los pacientes han pasado a ser digitales. Esta evolución ha dado lugar a una auténtica explosión de datos, que solo pueden manejarse y analizarse de la mejor manera posible, en su conjunto y en detalles específicos, con tecnologías basadas en la inteligencia artificial. En este momento, los instrumentos de inteligencia artificial se utilizan sobre todo para aumentar la eficiencia y la precisión de las revisiones de los datos y para revelar los esquemas en los que se basan los datos recogidos y que pueden utilizarse para mejorar su análisis. Asimismo, pueden poner de manifiesto ineficiencias y simplificar los procedimientos, desde el punto de vista tanto clínico como operativo.

Abajo los costes y arriba las inversiones

Evidentemente, la prioridad es ofrecer los mejores tratamientos posibles a los pacientes, pero en este caso el objetivo también es la reducción de los costes y de las complejidades administrativas. Sin embargo, el sector sanitario es distinto de los mercados de consumo: presenta muchos problemas asociados a la seguridad y al funcionamiento operativo de las estructuras, que no siempre permiten introducir fácilmente las nuevas tecnologías. Por tanto, las aplicaciones de inteligencia artificial para este sector deben diseñarse a propósito para afrontar adecuadamente casos específicos que permitan aumentar la eficiencia de los diagnósticos, de la supervisión y del tratamiento de los pacientes. Y, a ser posible, estar al alcance de las poblaciones de todo el mundo. Por estos motivos, las inversiones siguen creciendo: se necesitan estrategias ad hoc para cada necesidad y, para desarrollarlas, se necesita tiempo y dinero.