Inversiones

Startups e inversiones

Todo lo que necesitas saber sobre las fases de un proyecto de empresa

Mayo 2019

Al pensar en invertir en un proyecto de empresa o startup, pocas veces se tiene en cuenta el momento por el que está pasando la organización en su desarrollo. Esto es un error importante, ya que la fase por la que atraviesa un proyecto puede condicionar de manera importante la viabilidad de las inversiones.

Relacionar el crecimiento de la empresa, su rentabilidad y la necesidad de un determinado tipo de inversión es un requisito básico a la hora de invertir en un proyecto de empresa o startup.

Desde el momento en que nace la idea de una empresa hasta que toma forma y se consolida, cualquier negocio pasa por diferentes fases de crecimiento que condicionan en cada momento su rentabilidad. Por esta razón es muy importante conocer cada una de ellas con detalle y tener en cuenta todos los aspectos que puedan acabar derivando el resultado de la inversión a más o menos positivos.

La fase pre-seed 

Esta fase corresponde con el momento de definición del proyecto de empresa. En este momento, es muy probable que no exista ni tan solo el producto ni un modelo de negocio establecido de manera definitiva.

En este punto es cuando la startup debe trabajar para consolidarse y sentar sus bases de trabajo, llegando a crear un producto que sea mínimamente viable y que pueda mostrarse a los clientes e inversores.

La fase pre-seed es la que capta la inversión de los conocidos como 3F: family, friends and fools. Es decir, son solamente los amigos, la familia y algunos "locos" los que se atreven a creer en la capacidad de desarrollo positivo del proyecto. En estos casos, los expertos consideran que la inversión máxima debería ser de 100.000 euros.

También en este momento el proyecto puede conseguir inversión por parte de incubadoras de empresas, fondos Business Angel o mediante crowfunding.

Seed stage de una empresa

El paso siguiente del desarrollo de un proyecto de empresa es la fase semilla o seed stage. Aquí, el proyecto ya está definido, validado, y cuenta con un producto o servicio que puede mostrar a los posibles inversores. En este momento, los responsables del proyecto se centran en testearlo y establecer una relación directa con los posibles clientes.

Como el producto ya está en el mercado, en esta fase del ciclo de vida del proyecto de  empresa la inversión ya puede provenir de los Business Angels, aceleradoras y, sobre todo, empiezan a aparecer como una posibilidad cada vez más viable los fondos de capital riesgo.

También en este momento del proyecto de empresa es habitual la presentación en eventos de emprendedores para conseguir financiación tanto pública como privada.

Growth stage

Cuando una startup ya ha llegado hasta este punto, puede considerarse que ha alcanzado su madurez y consolidación. Por lo tanto, es el momento en que debe apostar por su expansión en el mercado en que se encuentra.

En esta fase, todos los esfuerzos se centran en optimizar el producto que se ofrece y en consolidar el proceso de crecimiento por el que está pasando la organización. Por lo tanto, las posibilidades de inversión cambian.

En este punto es cuando entran en juego los fondos venture capital y los grandes fondos de inversión como los Index Ventures. Se calcula que la cifra de inversión requerida es de 1 millón de euros como mínimo, aunque puede haber subfases dentro de la Growth stage que requieran inversiones de hasta 20 millones de euros.

La fase de venta y las inversiones

La culminación del crecimiento de un proyecto de empresa se da en la fase de venta, o exit stage. Se trata del momento de la salida a Bolsa o de la integración en una compañía todavía mayor. Por lo tanto, deben mantenerse las inversiones de la fase previa para poder seguir manteniendo una posición líder en el mercado.