Sostenibilidad medioambiental

Cómo plantar cara al estrés hídrico

Conoce los principales retos de la gestión del agua en España

Abril 2019

Existe un conjunto de retos en la gestión del agua en España en la actualidad que tiene suficiente peso como para exigir la reforma del marco regulatorio y de gestión mediante un profundo debate.

El agua es un bien esencial para la vida humana, el desarrollo de múltiples actividades económicas y la conservación medioambiental, por lo tanto, hay que prestarle la atención que merece.

El crecimiento demográfico y la industrialización están ejerciendo una fuerte presión sobre este bien cada vez más limitado, y muchos países deben hacerles frente para paliar el estrés hídrico. De hecho, dos tercios del territorio de nuestro país están en riesgo de desertificación y, si no se aplican las medidas adecuadas, la situación puede tornarse en insostenible. Las consecuencias son un impacto medioambiental y social desafiante.

¿Cómo puede afectar económicamente?

Enfrentarse a la escasez de agua tiene consecuencias en cuanto al saneamiento y abastecimiento para la población. Se hace necesario contar con sistemas de saneamiento y abastecimiento de agua eficientes, pero los recursos que se destinan a este sector están por debajo de lo que se requiere, por lo que existe un déficit estructural y el mantenimiento de la red no es el adecuado. Todo ello supone un impacto negativo en cuanto a su eficiencia.

Los datos que arroja la Asociación Española de Abastecimiento y Saneamiento (AEAS) son, cuanto menos, preocupantes, ya que muestran que el 41 % de las redes de distribución del agua tienen una antigüedad superior a los 30 años.

La falta de inversión de recursos se aprecia en la falta de instalaciones para tratar las aguas residuales, lo que hace que España continúe incumpliendo la normativa europea en materia de depuración de aguas urbanas. Esto se ha visto acrecentado por la crisis económica y por la situación financiera de las Administraciones Púbicas.

Con este contexto es necesario buscar nuevas formas de financiación y colaboración entre los agentes sociales, para poder movilizar mayores recursos económicos y emplearlos en soluciones innovadoras para combatir los desafíos que se están planteando.

Otro de los factores que agravan los escasos recursos del sector es la insuficiente tarifa de agua. Según AEAS el precio por metro cúbico es 1,77 euros, lo que está casi al 50 % del precio en el resto de la Unión Europea, que ronda los 3 euros por metro cúbico.

Con las cantidades que aquí se manejan, se cubren suficientemente los costes operativos, pero no los destinados a las infraestructuras. Motivo por el cual no se avanza en la mejora y conservación de infraestructuras y se deteriora la calidad del servicio.

Por todo esto el sector demanda un regulador independiente y único, que pueda actuar profesional y técnicamente todo y manteniéndose al margen de los intereses políticos para ofrecer una mayor estabilidad.

Repercusión medioambiental

La Directiva Marco del Agua apuesta preferentemente por utilizar la variable del precio como uno de los adalides en la instrucción de la gestión de la demanda de agua y, para ello, la concienciación medioambiental es un mecanismo de acción preciso y necesario. 

Fomentar un uso eficiente de los recursos y contar con un modelo de economía circular mantendrá el valor del agua durante el mayor tiempo posible. Avanzar hacia la economía circular es sinónimo de innovación y tecnología, pero también de mejoras en el saneamiento y abastecimiento del agua.

La desalinización y el autosuministro son otros recursos hídricos alternativos necesarios para paralizar la sobreexplotación de los recursos tradicionales. Esto hace necesario fomentar la investigación en el ámbito tecnológico y de gestión eficiente para avanzar hacia nuevas soluciones.

En definitiva y como has podido apreciar, los retos en la gestión del agua en España tienen dos frentes muy definidos: el medioambiente y los recursos económicos.